Ritalín, y la dominación a través del control de la conducta.

Por Daniela Cisternas Meriño, Trabajadora Social. 

Hace pocos días, grande fue la sorpresa de conocer la respuesta unánime de la Comisión de Educación de la Cámara de Senadores de Chile ante de la propuesta de la Diputada Cristina Girardi (PPD) de modificar la Ley General de Educación y la Ley sobre la subvención del Estado a establecimientos educacionales, buscando prohibir que la permanencia de estudiantes con TDAH (Trastorno de déficit atencional con hiperactividad)en sus establecimientos educacionales se viese ligada al consumo de medicamentos para el control de la conducta. 

Pero, ¿a que nos referimos específicamente con esto? Mucho se habla de la realidad de la educación en Chile… desigualdad, precariedad entre los temas mas conocidos, siendo que hay algo de lo cual hacemos vista gorda (muchas veces) y que vulnera de manera mucho mas amplia que la distinción de clases en la escolaridad. Y es que, cuando sometemos a nuestros niñes a este tipo de situaciones, les estamos obligando a algo mucho mas grande que la segregación social, y es la alienación de su mas grande fortaleza: su razón y sus sentidos.

El METILFENIDATO, conocido popularmente como Ritalín, es un estimulante del sistema nervioso central, un medicamento que posee efectos similares a los de la cafeína (aunque mas potentes), y que muchas veces ha sido comparado con la cocaína a causa de sus efectos directos y sus potenciales efectos secundarios, dentro de los cuales se consideran: depresión, anorexia, insomnio, nerviosismo, tics, agresividad, entre muchos otros. 

En este sentido, Lorena Bustamante (Presidenta de la ONG Red Infancia), plantea el uso del fármaco como una herramienta de las instituciones de educación, para aumentar de manera completamente aciaga los ingresos de los establecimientos educacionales, los cuales al mantener en sus aulas un mayor número de NEE (necesidades educativas especiales, según establece la Ley General de Educación) incrementan las subvenciones recibidas considerablemente, pasando así de recibir un total de $51138 a $141.746.-Esto, ha sido observado de manera directa en ocasiones anteriores, ya durante el año 2012 se publicó un aumento de la cantidad de diagnósticos asociados al TDAH, en donde se visibiliza que el crecimiento de casos habría sido en un numero cercano a los 20.155.- 

La Universidad de Chile ha respaldado dichas declaraciones, entregando un estudio en donde establece que“los profesionales de la educación han llegado al punto de considerar que hasta el 70% de sus alumnos sufren TDAH”. Llendo a un plano mas concreto la revista “Mundo nuevo” de crecimiento personal, medicinas complementarias y medio ambiente; nos expone que durante los últimos 11 años la importación del medicamento ha aumentando un 450%, con antecedentes de que les niñes que utilizaron el fármaco mejoraron sus resultados académicos de manera muy poco significativa y en contraparte aumentaron su infelicidad. 

A día de hoy, Chile lidera el ranking mundial de depresión (según la OMS) presentándose de frente con un 17% de personas que sufren esta enfermedad, y en un país donde las políticas publicas ligadas a la educación y salud, han fomentado las practicas de diagnostico y tratamiento farmacológico, muchas veces innecesario considerando que entre el 4% y 5% de les niñes presenta TDHA a nivel internacional, cifra que en Chile alcanzaría el 17%.

Entonces, y teniendo en consideración todo lo anteriormente expuesto, es necesario que nos cuestionemos las significancias que poseen todos estos antecedentes. Ya que aquí no estamos hablando del mero hecho de tomar una pastilla cada día sin efectos colaterales, si no que estamos hablando de tratamientos que superan las 100 pastillas mensuales, generando dependencia muchas veces, y posibles adicciones en la edad adulta. 

Debemos poder concientizar sobre cuan importante es librar nuestras mentes de la discriminación que traemos arraigada, incluso, desde la infancia y con ello, ser capaces de entender que la medicación temprana no viene mas que a someternos dentro de un sistema que ya nos vulnera y nos desvalida diariamente. El uso de fármacos para el control de la conducta, es solo la portada de un problema mucho mas grande, es el método de control que tienen sobre las personas, manteniendo a través de este una población contenida en un diagnóstico que en nuestro país llega a superar en un 6% al total existente con el mismo en cualquier otro país del mundo. 

Obligar a niños, niñas y adolescentes a medicarse para poder estudiar es eliminar por completo el respeto por sus derechos, porque cada niñe tiene derecho no ser discriminado solo por el hecho de ser diferente a otres. 

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