[Columna]»Diversidad vs disidencia sexual: la problemática normalizada en la comunidad LGBT+»

Por, Javiera Olavarría, Estudiante de Administración Pública

Aprovechando el mes del orgullo, como comunidad LGBT+, no podemos dejar de posicionarnos de alguna forma en la lucha que es tendencia en el mundo. Pero ¿cómo podemos hacernos parte de una lucha sin tener conceptos de autodenominación claros?

Podemos ir a la marcha y levantar la bandera colorida orgulloso de ser parte de la diversidad, pero ¿estás claro lo que fomentas al hablar con orgullo que perteneces a este grupo?

Tomaré la explicación de la profesora Norma Mogrovejo, quien nos plantea que “la diversidad incluye también prácticas, discursos, expresiones y referentes simbólicos de la heterosexualidad, sobre todo en un contexto como el actual, en el cual –como sucede con la homosexualidad– existe una diversidad amplia en las formas de ser heterosexual.”1

En otras palabras, la diversidad sexual normaliza toda expresión heteropatriarcal con tal de encajar en la sociedad, en donde el concepto de heterosexualidad se ha usado por siglos como una obligatoriedad social. Es decir, entre más parecido a lo impuesto como “normal” más posibilidades se tiene de encajar y ser aceptado.

Mientras las “minorías sexuales” sigamos hablando de nosotros como parte de la diversidad sexual, continuaremos avalando el poder político del heteropatriarcado sin ánimos de tener un punto de vista crítico hacia el mismo.

Entonces, ¿en dónde encaja esa parte de la comunidad LGBT+ que efectivamente mira con ojos críticos este sistema de dominación?

En el libro del licenciado en historia y antropólogo, Oscar Guasch, La crisis de la heterosexualidad se hace uso del concepto de disidencia sexual para referirse a esta minoría que si cuestiona el modelo patriarcal.

Esta disidencia es la que convierte su propia identidad como un hecho político que transgrede las normas del género y la heterosexualidad.

Ahora que tienes noción sobre autodenominación LGBT, ¿eres parte de la diversidad o la disidencia sexual?

1Profesora integrante del Sistema Nacional de Investigadoras y autora de cinco libros sobre el movimiento lésbico latinoamericano.

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2 Respuestas

  1. Patricia dice:

    Antes que nada, es de agradecer que ReCrea promueva y apoye aspectos de la sociedad que si bien ya no son considerados tan tabúes, son vistos con ojos críticos. Es de agradecer que fomente el replanteo mental continúo y la apreciación de diferentes enfoques.

    Ahora la duda es, ¿no todos llegaremos a pasar ambos términos? Pasamos a entender que hay algo más allá del mundo heteropatrialcal, y lo denominamos diversidad, porque es eso, algo más, ajeno a ese grupo privilegiado (tristemente). El problema viene a raíz de que, ¿es correcto usarlo como base de esta reivindicación? Claramente no. Luchamos por esta diferencia social que se ha marcado injustamente. Ahí es cuando entra la disidencia sexual.

    También opino que este desconocimiento del término (me incluyo, el cual no conocía hasta haber encontrado este artículo) viene a raíz de una falta de educación sexual (en todos los ámbitos y en todos lados, pues aquí en España también hay un desconocimiento enorme). Uno no nace sabiendo, y necesita las bases y el apoyo del conocimiento para no sentirse avergonzado al descubrir que va contra heteropatriarcado.

    Artículos como este, sin dudas pueden ser un fuerte comienzo y continuación para lograr nutrir a todos.

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